Comenzamos en Estambul, una ciudad vibrante donde el pasado y el presente se entrelazan de una manera única. Recorrer el Bósforo y admirar la majestuosidad de la Mezquita Azul fue como sumergirme en un cuento de hadas. Estambul evoca cultura oriental mezclada con europea, arquitectura clásica y moderna y obviamente una ciudad de costumbres, aromas y sabores exóticos en cada esquina, toda una experiencia a los sentidos… Estambul no es la capital de Turquía (es Ankara), pero siempre ha sido y sigue siendo el corazón histórico, cultural y económico de Turquía. Con más de 3.110 mesquitas, bazares, tiendas, restaurantes, tranvías, puentes y calles que conectan la parte asiática y europea, es la ciudad turca más grande, con casi 15.8 millones de habitantes… una experiencia imposible de ver en dias o semanas…
En pocos días pudimos visitar: el Haia Sofia, las mesquitas de Suleymaniye y Taskin, Topkapi, el Gran Bazar, el Bazar Egipcio (especies), la torre y puente Galata, Taksim. Ame profundamente la mística y energía de la Basílica de las Cisternas, con más de 1500 años y 336 columnas sumergidas entre agua y luz. Cada detalle, bazar, lampara, luz y la arquitectura nos recordaba a ti, te podríamos sentir vibrando con cada color y forma.
Luego, nos aventuramos en la mágica región de Capadocia, cuyo nombre significa “tierra de buenos caballos” y es una región histórica de Anatolia central, en Turquía que se caracteriza por tener unas formaciones geológica únicas en el mundo y que han surgido de cambios geológicos y de polvo volcánico. Es también patrimonio histórico y cultural de la humanidad y tienes unas mezclas interesantes de colores y texturas, pero sobre todo un silencio y calma que hace que uno se conecte con toda su historia.
Durante dos dias recorrimos valles, paisajes exóticos, formaciones llamadas “chimeneas de las hadas” y ciudades subterráneas de miles de años de historia. Por condiciones climáticas no pudimos volar en globo… tu la brisa… un mensaje que no era el momento.
Continuamos nuestro viaje por la turquia griega, llegando a Kusadasi en la costa del Mar Egeo y disfrutando por fin de días de sol y mar…
Visitar Éfeso-famosa ciudad de Artemisa (diosa griega de la naturaleza, la caza y la castidad) es un viaje en el tiempo… el imperio romano y la dimensión griega del viaje, además de ser una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo.
El Gran Teatro es impresionante, creo que te hubiera encantado ese lugar… hermoso aprender cómo se consideraba (y algunos lo seguimos pensando) el teatro y las artes como acciones de catarsis fundamentales para las ciudades, las sociedades y las personas. La biblioteca como el gran culto del conocimiento y espacios como el Agora, para la discusión y la toma de decisiones, creo que necesitamos mas de estos.
Alli vivimos tu cumpleaños 75, te celebramos y honramos, como te hubiera gustado; disfrutando de la arquitectura que nos enseñaste a amar, de la belleza que nos hiciste reconocer y del disfrute que nos inspiraste a buscar.
Llegamos a Pamukale, más conocida como “Castillo de algodón” una hermosa combinación de agua, piedras y Calcio, que dan la sensación de estar en la nieve, pero que son formaciones calcificadas debido a las aguas termales de 36 grados y que son sanadoras para el cuerpo y alma. Junto a Pamukale está la Piscina de Cleopatra, con aguas turquesas y columnas romanas que invitan a sumergirse en la historia, obviamente manue y yo nos sumergimos cual diosas. Seguido esta la Hierápolis, una antigua ciudad de Turquía, declarada patrimonio de la humanidad y cuyo nombre proviene de dos palabras griegas: “Hieros” que significa sagrado y “polis” que significa ciudad. Estructuras que aún resisten pese a fuertes terremotos pero que siguen en pie para contarnos la historia y seguir sanando con sus aguas minerales. Tu soñabas conocer Pamukale, y ahí estuviste en cada minuto a nuestro lado.
Finalmente, llegamos a Antalya, donde las aguas turquesas del Mediterráneo nos recibieron aun con un poco de frio. La celebración de tu vida continuó mientras contemplábamos el paisaje y recordábamos las enseñanzas que nos dejaste. Sentí tu presencia en cada rincón y en cada conversación. Antalya es una mezcla turco-griega con mucha energía mediterránea, calles hermosas y un buen tiempo para bajarle al ritmo… y encenderte una luz, mirando al océano y sintiéndote cerca.
Terminamos el recorrido, regresando a Estambul, ahora si con sol, color, callecitas y atardeceres y recorrido por el increíble recorrido por el Canal del Bosforos, barrio Barat y Kuzgucuk.

Mamita linda, este viaje fue más que una aventura; fue un recorrido de exploración, sanción, reencuentros, aprendizajes, un acto de amor y gratitud hacia ti. Cada lugar que visitamos llevaba consigo recuerdos de tus sueños y deseos. Manuela y yo celebramos tu vida en cada paso, compartiendo risas y lágrimas mientras recordábamos los momentos especiales que pasamos contigo y los que están por venir.
Aunque no estés físicamente presente, sentimos tu espíritu guiándonos y protegiéndonos en cada etapa del viaje. Turquía, con su rica historia y belleza, se convirtió en el escenario perfecto para honrar tu memoria.
Te extrañamos todos los días, y este viaje fue una forma especial de recordarte y celebrar la vida y alas que nos diste. Gracias por ser la inspiración que nos impulsa a seguir explorando el mundo y viviendo cada momento con amor y gratitud.
Con todo nuestro amor
Tus hijas toto y Manuela
Abril-mayo 2023





